El enfoque de la fisioterapia para el dolor musculoesquelético apunta actualmente hacia un manejo de los pacientes mediante la educación y el ejercicio. Sin embargo, el uso de la terapia manual está altamente extendido, apreciada por los pacientes y enseñada en los programas educativos de capacitación para fisioterapeutas.

Cual es el efecto real de la terapia manual?

1- Efecto analgésico

Instintivamente, cada uno de nosotros está involuntariamente inclinado a poner una mano encima de una zona del cuerpo lastimada. El tacto es capaz de modular el dolor, reduciendo el miedo y disminuyendo los niveles de ansiedad y hipervigilancia.

La modulación del dolor mediante el tacto se produce a través de la fibras A(beta), A(delta) y C.

El efecto analgésico de la terapia manual es de corta duración y no es acumulativo, por lo tanto no es coherente prescribir una frecuencia uniforme de tratamiento. El efecto de la terapia manual en la reducción del dolor es parecido al de un fármaco analgésico. Por lo general, cuando el fármaco deja de hacer efecto, el dolor vuelve, pues de la misma manera sucede al aplicar este tipo de terapias. Verdad que te tomas un ibuprofeno cuando lo necesitas y nadie te impone que tienes que hacerlo con una frecuencia determinada?. Pues si eres asiduo a las terapias de camilla con el objetivo de conseguir un bienestar, hazlo cuando lo necesites. Si te recomiendan una frecuencia de tratamiento, hay un objetivo de marketing muy claro.

2- Efecto afectivo

El tacto es capaz de comunicar y provocar emociones. Reduce los biomarcadores relacionados con el estrés (por ejemplo la alfa amilasa, cortisol y la frecuencia cardiaca), mediante la desactivación de sistemas relacionados con la respuesta estresante a la amenaza.

3- Efecto somatoperceptual

La terapia manual puede mejorar la percepción corporal del paciente promoviendo la reorganización de representaciones mentales corporales, especialmente en partes del cuerpo ocultas a la visión como la espalda. Ofrece al paciente la posibilidad de discriminar entre estímulos seguros y amenazantes. Al darse cuenta de que el cuerpo no percibe daño ni amenaza tras la aplicación, reduce la ansiedad y las respuestas defensivas.

La evidencia sugiere abandonar el enfoque mecaniscista de la terapia manual, no recoloca vértebras, no elimina nudos ni contracturas. La terapia manual establece una comunicación no verbal con el paciente, reduce el dolor y disminuye la amenaza, estableciendo mejores condiciones para poder progresar en lo esencial, en mejorar las capacidades y la función a través del ejercicio.

Bibliografía:

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