La epicondilitis o comúnmente llamada “codo del tenista”, es una tendinopatía de los músculos extensores de la muñeca, presentando mas prevalencia el tendón del músculo extensor radial corto. Es común en personas que realizan de forma frecuente y continuada movimientos de extensión de codo y/o muñeca como el uso de destornilladores, taladros, martillos neumáticos, uso reiterado del ratón del ordenador y deportes como el tenis, squash o papel. Produce un dolor localizado en el epicóndilo lateral del húmero pudiéndose irradiar hacia la cara externa del brazo o antebrazo.

músculos extensores muñeca

músculos extensores del carpo

Un estudio de metaanálisis publicado en el año 2016 apoyó firmemente la hipótesis de la existencia de una asociación entre la exposición biomecánica que involucra la muñeca y/o codo en el trabajo y la incidencia de la espicondilitis.

A parte de los movimientos repetitivos de codo y/o muñeca como causa de la epicondilalgia, también pueden existir causas en cualquier eslabón de la cadena cinética mano-codo-hombro. Un estudio con 51 pacientes con epicondilalgia fueron evaluados para investigar la asimetría escapular, la fuerza de las tres porciones del trapecio, serrato anterior, abducción del hombro, rotación externa e interna del hombro y agarre.

Los resultados fueron que la fuerza de la extremidad superior, la fuerza de agarre, la relación trapecio superior/medio y la posición escapular se vieron afectadas en los pacientes con epicondilitis.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial hace referencia a otros procesos que pueden provocar un dolor similar al codo del tenista pero que requieren un tratamiento diferente, debido a que no son tendinopatías.

1- Síndrome del supinador o de la arcada de Froshe:

Es una neurópatía producida por el atrapamiento de la rama motora del nervio radial dentro del músculo supinador corto. Puede presentar dolor en la cara lateral del codo a parte de sintomatólogia neurológica.

2Puntos gatillo miofaciales de los músculos extensores de la muñeca y del tríceps braquial:

Los puntos gatillo miofaciales son comúnmente conocidos como pequeñas bandas presentes en los músculos que generan dolor miofacial referido.

3- Neuropatía del plexo braquial

El nervio radial emerge de raíces espinales de C5-C6-C7 y T1. Su compresión puede provocar perdida de fuerza en los músculos extensores del carpo y alteraciones de la sensibilidad en la cara lateral y posterior del antebrazo.

Tratamiento de la epicondilitis

Las opciones de tratamiento médico están destinadas principalmente a la reducción del dolor por un corto periodo de tiempo dejando de lado la funcionalidad y aumento de capacidades.

El uso de corticosteroiedes y AINES no son recomendables, únicamente tienen efecto a corto plazo en la reducción del dolor y afectan negativamente al proceso de reparación del tendón.

La tendinopatía no es un trastorno principalmente inflamatorio, es por ello que no es adecuado el uso de corticosteroides. Existe evidencia de alto nivel de que su uso en la epicondilitis reduce el dolor a corto plazo pero a medio y largo plazo es perjudicial. La cortisona es catabólica y a largo plazo reduce el tamaño de los tejidos blandos, provocando debilitamiento y posible rotura del tendón. Estudio.

Un estudio de metaanálisis concluyó que la inyección de corticosteroides reduce el dolor los 3 primeros meses pero no hubo diferencias a los 6 meses en comparación con el placebo. En ningún momento tampoco hubo diferencias significativas en la fuerza de agarre o en las discapacidades del puntaje de brazo y hombro.

Un estudio de metaanálisis publicado en el año 2017 tuvo como propósito comparar la efectividad del plasma rico en plaquetas versus los esteroides en la reducción del dolor y mejora de la función. Con una muestra de 511 pacientes concluyeron que los corticosteroides pueden aliviar ligeramente el dolor y mejorar la función a corto plazo (2 a 4 semanas, 6 a 8 semanas). Por otra parte, el plasma rico en plaquetas redujo el dolor y mejoró la función durante un periodo mas largo (entre 12 semanas y 1 año).

En cuanto al tratamiento quirúrgico, la evidencia actual sugiere que la cirugía para el codo del tenista no es mas efectiva que el tratamiento conservador. En EEUU la intervención quirúrgica está aumentando a pesar de la falta de evidencia de investigación de apoyo.

Ningún tratamiento médico es superior a la efectividad del ejercicio terapéutico para tratar la tendinopatía. El único inconveniente del ejercicio es que requiere esfuerzo y constancia. Por otra parte no es rentable, por lo tanto no interesa publicitarlo. La salud también es un negocio.

A continuación te dejo un enlace a un estudio reciente donde se evaluan las opciones de tratamiento en la tendinopatia para mejorar el dolor y la función, independientemente de la ubicación. Aquí.

El mejor tratamiento para la epicondilitis

Actualmente la fisioterapia dispone de opciones de tratamiento que están dando muy buenos resultados. La epicondilitis es una tendinopatía y el tratamiento por excelencia debe ser el ejercicio terapéutico basado en la programación de cargas en el tendón afectado. Tratar una tendinopatía con únicamente terapias pasivas tiene un alto riesgo de recurrencia, sobretodo en tendinopatías degenerativas asociadas al deporte.

Aparte del ejercicio terapeutico, existen dos técnicas complementarias al ejercicio que reducen el dolor, mejoran la función y supuestamente participan en el proceso de reparación del tendón:

1- EPTE o EPI: Estas dos terapias de fisioterapia invasiva consisten en introducir una corriente galvánica en la zona del tendón degenerado mediante una aguja de acupuntura con el fin de crear una respuesta inflamatoria y activar el proceso fisiológico de reparación. EPTE aboga por utilizar intensidades bajas con largo tiempo de aplicación en la descarga y EPI por intensidades altas con menos tiempo de aplicación, siendo EPI mas dolorosa.

A pesar de no existir evidencia científica de calidad, a la práctica están dando buenos resultados si se utilizan conjuntamente con el ejercicio.

2- Ondas de choque

Las ondas de choque causan microscópicos efectos biológicos fomentando la regeneración de los tejidos. Tienen efecto analgésico, antiinflamatorio, participa en la formación de nuevos vasos y elimina los depósitos de calcio.

EPI/EPTE y Ondas de choque son las dos terapias pasivas mas utilizadas en la tendinopatía, aunque en la actualidad también se utilizan otras alternativas que principalmente sirven para reducir la sintomatología por un corto periodo de tiempo.

– Fibrolisis diacutanea

La fibrolisis diacutanea se basa en la aplicación de unos ganchos entre los tabiques musculares con el “supuesto” fin de romper adherencias y mejorar la mecánica muscular.

– Neuromodulación del nervio radial

La neuromodulación consiste en la aplicación de una corriente tipo TENS mediante una aguja de acupuntura próxima al nervio periférico a tratar, con la finalidad de mejorar la respuesta de los tejidos enervados por el nervio modulado. En el caso de la epicondilitis, modular el nervio radial mejora la respuesta de los músculos extensores de la muñeca y disminuye el umbral del dolor.

– Punción seca

La punción seca consiste en la introducción de agujas de acupuntura en los puntos gatillo miofaciales con el objetivo de modular el dolor y de restablecer el tono basal.

– CYRIAX (masaje transversal profundo)

Aunque en la actualidad aún se hace uso, la evidencia recomienda no aplicar masaje sobre un tendón sensibilizado con el fin de no agravar la sintomatología.

Si estás siendo tratado de una epicondilitis con únicamente terapias pasivas como las mencionadas con anterioridad, tienes altas posibilidades de fracaso, debido a que hay que adaptar el tendón a las cargas mediante el ejercicio. 

Ejercicio terapéutico para el codo del tenista

El proceso es el mismo que para cualquier tendinopatía con la diferencia de que cada tendón requiere de ejercicios en particular. A continuación te muestro un resumen de las gestión de carga para una tendinopatía degenerativa, la misma que para un síndrome subacromial.

Progresión de la carga en la epicondilitis

1- Se inicia el trabajo isométrico con el ejercicio expuesto, 3 veces al día, con un intervalo de 48 horas de recuperación y de una duración de contracción de 30 segundos. El ejercicio isométrico es la mejor opción para reducir el dolor. Los ejercicios isométricos deben ser de una intensidad de un 70% de la contracción isométrica máxima sin llegar a la fatiga y de una duración no inferior a los 45 segundos.

ejercicio epicondilitis

2- Si a la siguiente sesión de entrenamiento el dolor ha disminuido, aumentar el tiempo de contracción isométrica a 40 seg, o la carga, siempre y cuando el dolor no sea superior a 4.

3- Si al aumentar el tiempo de contracción isométrica o la carga el dolor aumenta a 5 o 6, mantener tiempo de trabajo y carga.

4- Si al aumentar el tiempo de contracción isométrica o la carga la valoración del dolor es de 7, disminuir tiempo de trabajo y carga.

5- Cuando se es capaz de realizar un minuto de contracción isométrica con un umbral de dolor que no sobrepase el 4, se inicia el trabajo isotónio alternado con el isométrico a días alternos.

6- Existen diversas formas de programar fuerza, entre ellas un protocolo HSR. El ritmo de ejecución debe ser lento evitando picos de velocidad y el ejercicio a utilizar será el mismo pero en dinámico. De la misma manera que en la isometría, no superar el nivel de dolor 4 en la escala del 1 al 10.

protocolo her

7- Una vez se ha finalizado la fase de fuerza analítica se empiezan a introducir ejercicios que impliquen una cadena cinética más compleja.

8- En deportistas que lo requieran, en la última fase debe incluirse trabajo pliométrico y de velocidad para adaptar al tendón a las demandas del deporte.

9- Los ejercicios deben de hacerse en las dos extremidades debido a que se ha demostrado que el entrenamiento de fuerza unilateral mejora la fuerza muscular tanto en el miembro entrenado como en el no entrenado. Una de las teorías mas aceptadas es que la mejora del rendimiento se debe a las adaptaciones en el sistema nervioso, específicamente en la corteza motora primaria. Es la llamada, educación cruzada.

En conclusión, la base del tratamiento debe ser el ejercicio terapéutico, para que el tendón sea funcional debe de adaptarse a las carga. Tratar una tendinopatía únicamente con terapias pasivas tiene alto riesgo de recurrencia. Las terapias pasivas deben ser el complemento y no son necesarias excepto en determinados casos.

HERRAMIENTAS ÚTILES Y ECONÓMICAS QUE TE SERÁN DE UTILIDAD PARA EL TRATAMIENTO DE LA EPICONDILITIS

1- Kit para fortalecer el agarre de mano

La principal causa de las tendinopatias es el desequilibrio entre el trabajo al que es expuesto el tendón y su tolerancia. Por lo tanto es importante aumentar la fuerza de agarre de la mano para que sea mas tolerante a la carga expuesta. Es una buena herramienta sobretodo para la prevención.


2- Dinamonetro de mano

El dinamómetro de mano sirve para medir la progresión del tratamiento. Si por ejemplo en una fase inicial eres capaz de ejercer un fuerza de 20 Newtons porque te limita el dolor y posteriormente hacer 30 Newtons, significa que has progresado.


3- Pesas

Imprescindible para realizar el ejercicio. Soy mas partidario de la pesa que de la goma, debido a que la goma ofrece una carga subjetiva. Para que la progresión de la carga sea efectiva es importante saber el peso que estamos utilizando, con la goma no podemos saberlo. Si sabes tu nivel de fuerza no es necesario que compres todo el pack, pero si necesitarás variabilidad en el peso para poder progresar.